EL CORAZÓN DEL HOMBRE ES EL QUE DEBE HACERSE RICO, NO SUS ARCAS.

CICERÓN
EN UN MUNDO INJUSTO, EL QUE CLAMA POR LA JUSTICIA, ES TOMADO POR LOCO.

LEON FELIPE

Jesús es mi Luz, mi vida y mi Salvación El Señor es mi Pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valles de sombras de muerte, no temeré mal alguno, porque Tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor moraré por largos días.

¿ ACASO TRATAN USTEDES A LOS POBRES COMO BASURERO, DANDOLES AQUELLO QUE YA NO PUEDEN USTEDES USAR O COMER ? COMO ESTO NO PUEDO YA COMERMELO, SE LO VOY A DAR AL POBRE. MARIA TERESA DE CALCUTA

NO TEMAS, PIENSA Y EXPRESATE EN LIBERTAD


DOCTRINA

DOCTRINA
ES NECESARIO RECREAR TODA LA DOCTRINA REVOLUCIONARIA DEL NACIONALSINDICALISMO A PARTIR DE ESAS PREMISAS IRRENUNCIABLES SIN LAS QUE LA FALANGE NO SERÍA TAL: HUMANISMO PERSONALISTA, PATRIOTISMO DINÁMICO Y REVOLUCIONARIO, SINDICALISMO REVOLUCIONARIO DE AUTOGESTIÓN, COMUNALISMO SOCIAL” Javier Iglesias

SEAMOS SERIOS

SEAMOS SERIOS
JAMÁS DA EL ALMA HUMANA MEJOR PRUEBA DE FORTALEZA Y NOBLEZA QUE CUANDO RENUNCIA A LA VENGANZA Y PERDONA UNA OFENSA

CUANDO EL SABLE ESTÉ ENMOHECIDO Y EL ARADO RELUCIENTE, LAS PRISIONES VACIAS Y LOS GRANEROS LLENOS, LAS ESCALERAS DE LOS TEMPLOS VACIAS Y LAS DE LOS TRIBUNALES CUBIERTAS DE HIERBA, CUANDO LOS MEDICOS MARCHEN A PIE Y LOS PANADEROS A CABALLO, ENTONCES ESTARÁ BIEN GOBERNADO EL IMPERIO. Y MIENTRAS TANTO SE SIGUE FUSILANDO A JOSE ANTONIO

lunes, 30 de agosto de 2010

OTRA DE TANTAS (DESVERGÜENZAS)


La señora alcaldesa de la Tacita de Plata o así funciona la desvergüenza «popular»
[30.agosto.2010] El «rescate bancario» promovido por el zapaterismo fue, simple y llanamente, un robo; pero, sin duda, sentó un precedente.
La alcaldesa de Cádiz, la «popular» Teófila Martínez [imagen adjunta], ante la descomunal deuda contraída por los ayuntamientos españoles, y entre ellos el de la bella ciudad andaluza, se ha preguntado, en voz alta, sobre la «necesidad» de un rescate municipal de esta guisa: «¿Si quiebran los ayuntamientos les da igual? No nos puede dar igual, no podemos permitir que el Gobierno deje quebrar a los ayuntamientos, que hay muchos que no pueden pagar las nóminas en el mes corriente».
Ahora bien, si el rescate bancario fue un robo, ¿cómo calificar la pretensión de Teófila Martínez? Porque, ¿qué ha pasado con el dinero que el «ladrillo» generó y entró en las arcas de los ayuntamientos? ¿Por qué los ayuntamientos se embarcaron y se endeudaron en proyectos faraónicos que, en no pocos casos, bien poco aportaban a los vecinos y mucho a los «hermanos de armas»? ¿Qué decimos de los sueldos millonarios de alcaldes y concejales, entre ellos los de la alcaldesa de la Tacita de Plata?
Y mientras llega el rescate —que no llegará, porque La Moncloa tiene otras prioridades por ahora—, ¿le suenan a Teófila nombres de empresas como Sufi Cointer, Cobelectric, Alcachone, Arasti Barca o Martín Casillas? ¿Cómo podría explicarnos el agujero de 250 millones de euros del Ayuntamiento de Cádiz o los 22.000 euros diarios gastados en publicidad por esta señora que, dicho sea de paso, forma parte de la presunta «elite progre» del PP?
¿Algún político —por casualidad— ha pensado en rescatar a los trabajadores españoles que, teniendo que hacer frente a una hipoteca, están desempleados con poco más de 400 euros al mes por único ingreso o absolutamente nada tras habérseles acabado las prórrogas del subsidio?

domingo, 22 de agosto de 2010

EL VERDADERO JOSE ANTONIO


22.7.10
JOSÉ ANTONIO NO ERA AZUL SINO ROJO (por Ceferino L. Maestú)
(Posted by hispaniainfo en 19/07/2010)


José Antonio Primo de Rivera se metió en política para defender a su padre. No estaba de acuerdo con la Dictadura, pero sí sabía de la honrada voluntad de su gobernación. Y dio la cara por él.
La confusa coalición de los de la Unión Patriótica, del “paz, paz y siempre paz”, de su lema, y de los monárquicos amigos del Marqués de Estella, atraparon al joven abogado en un movimiento de opinión.


Confiaban en que fuera la continuación de su padre, el restablecedor de la monarquía, un líder de la derecha. En su Falange inicial, y después, los hubo de todos los colores.


Pero, pensando por su cuenta, llegó a donde nadie pudo pensar. Y los monárquicos del Marqués de la Eliseda, los fascistas del Ansaldo, los nazis, le abandonarían o tendría que echarlos.


¿A dónde quería ir? Los problemas estaban a la vista: La unidad de España y la grave crisis social de signo revolucionario. La supervivencia de cuanto de valor se había heredado, estaba, como ahora, a punto de perderse.


Y leyó, buscó, habló; trató de acordar, de concertar ideas con voluntades. Su evolución personal, desde el discurso de la comedia, aun no había suficientemente estudiado y comprendido. En poco más de tres años recorrió un largo camino que tuvo que asombrar.


Porque José Antonio da la impresión de que, ante la posibilidad de un Frente Popular de izquierdas, que no hacían ascos al partido de la URSS, su propósito fue el de llegar a un movimiento, también de izquierdas, que asumiesen la Revolución que España necesitaba, marginando a los estalinistas antidemocráticos, que estaban próximos a un enfrentamiento radical de los españoles.


Indalecio prieto, que se interesó por los papeles que quedaron en la celda carcelaria de Alicante, declaró por escrito en México que estuvo a punto de ser convencido por José Antonio, como Ángel Pestaña, antiguo secretario general de la C.N.T.


La Falange de José Antonio era la de Manuel Mateo, Matorras, Pérez Solís, Orellana, Olcina, Salaya, Moldes, García Vara, Durruti (hermano del anarco-sindicalista) y muchos más. Y no estaban allí porque José Antonio fuera de derechas, reaccionario, monárquico, sino porque aquel hombre era ya quien proclamaba una profunda revolución basada no en el simple anticomunismo sino en la socialización del sistema financiero y la supresión del régimen capitalista del asalariado en la empresa, para sustituirlo por el de asociación.


Y este José Antonio final no apoyó la participación de sus seguidores en la sublevación del 18 de Julio. ¿Cómo fue posible que cien mil voluntarios lucharan en las filas de Franco que no contaba con más ejército que el de Marruecos? ¿Cómo fue posible que los camisas azules se dejaran utilizar? Habría que preguntárselo a Don Raimundo y a Don Ramón pero ya no pueden hablar.


El 24 de Junio de 1936, el Jefe Nacional de la Falange, desde la cárcel de Alicante, había dado unas instrucciones bien claras:


“Un día sí y otro no, los jefes provinciales reciben visitas misteriosas de los conspiradores de las derechas con una pregunta entre los labios. ¿Podrían ustedes darnos tantos hombres?
Todo jefe provincial de las JONS, de centuria o de escuadra, a quién se le haga semejante pregunta, debe contestarles, por lo menos, volviendo la espalda a quien la formula. Si antes de volver la espalda le escupe en el rostro, no hará ninguna cosa de más”.


A José Antonio lo fusiló en alicante un pelotón de milicianos de PCE. Franco es probable que lo hubiera asesinado también.


A Hedilla le condenaron a dos penas de muerte por ser leal a la Falange de José Antonio y a Pedro Durruti lo fusilaron por predicar la revolución que José Antonio quiso hacer.


La Falange de Franco solo se quedó con el azul obrero, robada al José Antonio que quiso ser. Y así le fue.

sábado, 10 de julio de 2010

ESPAÑA Y ESPAÑA




Ignacio Camacho en abc.es

CUÁNTO nos gustaría que España se pareciese a España. Que la selección fuese un trasunto del país, la metáfora de una nación fiable, exitosa, respetada, segura de sí misma, y no la encarnación aspiracional de sus sueños. Que la cohesión del equipo del fútbol surgiera de la avenencia cómoda y natural de una sociedad equilibrada. Qué hermoso sería presumir de un patriotismo así, democrático, representativo, espontáneo, fluido y sin fisuras, integrador y alegre, en el que la palabra España sonase sin chirridos como el concepto matriz de una idea común de concordia.

Quizá por eso la gente esté disfrutando tanto de esta dulce utopía en la que el fútbol aglutina un ideal mucho más grato que la crispada realidad de la política. Un clima en el que España no es una ofensa ni un debate sino una aspiración colectiva. Serena, participativa, alegre, sólida. Una España moderna y plural capaz de actualizar los versos de Miguel Hernández, con catalanes proactivos, andaluces esforzados, asturianos esenciales, madrileños generosos y vascos solidarios. Una España sin conflictos de personalidad ni estériles polémicas identitarias. Una España cosida con los hilos invisibles de un objetivo, un proyecto y una estrategia. Una España eficaz, vigorosa, solvente. Una España mejor que España misma. Una España imposible, acaso.


En esa España desiderativa hay, además de un grupo humano entusiasta, preparado, virtuoso, un liderazgo prudente y sensato que marca el rumbo con madurez y cordura. Vicente del Bosque, que tira a socialdemócrata moderado, representa un estilo de dirección sin estridencias ni aventurerismos que se echa de menos en el país real, tan entregado a espasmos, ocurrencias, experimentos e improvisaciones. Un liderazgo sobrio, juicioso, maduro, alejado de carismas sobreactuados e imposturas escénicas; una autoridad de convicción, de sentido común, de mesura. Si fuese un dirigente político tendría las cualidades de un hombre de Estado: alguien que conoce su oficio y lo ejerce con temple y firmeza, sin demagogias triviales ni retóricas hinchadas; un hombre que trata de solucionar problemas y si no puede al menos procura no inventarlos. Tampoco en eso se parece la selección al país, sacudido por conflictos ficticios a menudo creados por la incapacidad de solventar los reales.

Pero, sobre todo, lo que diferencia a una y otra España es el espíritu. La fe, la confianza en sí misma, la solidaridad. La ausencia de una artificial conflictividad histérica. El trabajo en pos de un propósito común que llegará o no pero ya es en sí mismo el elemento de cohesión que da sentido al esfuerzo. Sí, ya quisiéramos que la nación tuviese la determinación, la coherencia y la impronta del equipo que la representa. Y ya nos gustaría, sobre todo, merecernos una España como ésa.


www.falange-autentica.org

LO QUE LA SELECCION ESTA CONSIGUIENDO




Información sacada del Periódico de Cataluña, que no tiene nada de derechas. Las muestras de júbilo popular ante los triunfos de la selección española en el Mundial de fútbol de Suráfrica tienen muy preocupados a nuestros nacionalistas, siempre dispuestos a sentirse, com...o los personajes de la novela homónima de Fiodor Dostoievski, humillados y ofendidos. En su opinión, los pérfidos españolistas están saliendo del armario (¿donde ellos han intentado mantenerlos encerrados desde hace más de 30 años?) y hasta se atreven a colgar banderas en los balcones (cuando lo verdaderamente extraño sería que esas banderas se vieran en Berlín, París o cualquier otra ciudad extranjera)..PF ¿HASTA DÓNDE vamos a llegar?, se preguntan nuestros patriotas mientras llevan a cabo acciones tan demenciales como embutirse en una camiseta de la selección alemana y concentrarse en una sede de ERC para dar rienda suelta a su odio al vecino. Si hubiera manera de razonar con ellos, les diría que las celebraciones catalanas de los triunfos de la selección española son absolutamente lógicas en una comunidad en la que, según las encuestas que se han publicado, más de la mitad de sus habitantes nos sentimos tan catalanes como españoles, sin que ello nos cause la menor esquizofrenia; una comunidad en la que, pese al ruido que hacen y la tabarra que dan, los independentistas no llegan al 20 % de la población.
Pese a los intentos de CiU y ERC (con la inestimable ayuda de los pusilánimes reunidos bajo las siglas PSC, a quienes no les ha importado dejar España en las zarpas del Partido Popular) por convencernos de que no se puede ser catalán y español a la vez (y no estar loco), parece imponerse la realidad de que sí se puede y de que una cosa no quita la otra. Desde que Jordi Pujol, ese caudillo providencial, decidió que había que potenciar todo lo que nos separaba del resto de los españoles e ignorar convenientemente lo que nos unía, los nacionalistas han ido trabajando con ahínco –y sin encontrar prácticamente resistencia en nuestras fuerzas de supuesta izquierda– en la fabricación de una Catalunya falsa que ha acabado por imponerse a la real.
CON LA AYUDA decidida de los medios de comunicación, han construido un país en el que todo el mundo es independentista, un país más falso que un billete de tres euros, pero que a los nacionalistas les gusta más que el de verdad, pues este no deja de decepcionarles: la gente se queda en casa en vez de acudir a los chuscos referendos independentistas, celebra los triunfos de la selección española y detesta cada vez más a los políticos locales, esos personajes que para cada solución tienen la habilidad de encontrar un problema.Ver más